cempre

1) Metales no ferrosos

Dentro de los materiales no ferrosos que se pueden hallar en los residuos se destacan el aluminio, cobre y bronce, sin embargo el principal metal no ferroso que se recupera de los residuos domésticos es el aluminio. Es muy común su uso en latas de refrescos como bandejas de alimentos. Es por ello que esta ficha se concentrará en este material en concreto.

El aluminio es el tercer elemento más abundante en la corteza terrestre (después del oxígeno y sílice) y el metal más abundante en la tierra (8% en peso).

1.1) Proceso de fabricación

El aluminio se obtiene a partir de la bauxita, una roca compuesta casi completamente por hidróxidos de aluminio que se forma en las regiones tropicales. Cuatro toneladas de bauxita producen una tonelada de aluminio.

Para la fabricación de aluminio se identifican dos etapas principales:

  • en un primer momento se trituta la bauxita y se mezcla con soda caustica a altas presiones y temperaturas disolviendo el óxido de aluminio. Luego de una filtración de impurezas, la solución cáustica se enfría para cristalizar el óxido de aluminio obteniendo un polvo blanquecino de apariencia arenosa, llamado alumina.
  • La segunda etapa consiste en el proceso de fundición donde el óxido de aluminio se disuelve a 900ºC pasando un corriente potente. El aluminio fundido se prepara en lingotes. Un horno de fundición moderno consume aproximadamente 16 kWh de electricidad para producir 1 kg de aluminio. Se llega a aluminios con un nivel de pureza de 99,7%.

1.2) Reciclaje de aluminio

Todos los productos de aluminio pueden reciclarse luego de su uso. El reciclaje es esencial en la industria del aluminio siendo económica, tecnica y ambientalmente viable.

El reciclaje de residuos de aluminio implica la separación de los distintos metales (como acero, cobre, zinc y plomo) presentes para su posterior fundición. En determinada ocasiones los contaminantes presentes deben fundirse con material virgen para obtener la composición adecuada. El aluminio es muy reactivo y tiende a generar una escoria que se trata con sales como los cloruros para recuperar el aluminio. Esto genera una escoria secundaria que debe tratarse y disponerse adecuadamente. Actualmente se buscan alternativas para el tratamiento de esta escoria primaria sin tener que adicionar cloruros, de modo de evitar los altos costos de una correcta disposición final.

En el caso particular de las latas de aluminio, estas llegan en balas provenientes de las plantas de separación de residuos y son trituradas en pequeños trozos. Luego se repite el proceso de separación magnética para remover el hierro y se quita el laqueado de la lata inyectando aire caliente a 500ºC. Luego continúa con el proceso de fundición ya citado.

1.3) ¿Sabías qué?

La producción mundial de latas de aluminio es de aproximadamente 24 millones de toneladas anuales y el consumo Europeo corresponde a 7,5 millones de toneladas.

Las tasas de reciclaje alcanzadas para latas de aluminio suelen ser mucho mayores que las obtenidas para otros materiales de empaque. En general, los niveles de reciclaje de estas latas superan el 50% en diversos países del mundo.

En particular Brasil se destaca por los niveles alcanzados. Según la Asociación Brasilera del Aluminio, en el 2002 se llegaron a porcentajes de reciclaje del 87% de las latas consumidas. Según el CEMPRE – Brasil en el 2003 ya se alcanzaron tasas del 89%.

Países (2004) Tasa de reciclaje (%)
Austria 50
Francia 30
Alemania 78
Italia 50
Noruega + Islandia 91
Portugal 27
España 25
Suiza 91
Reino Unido 42
Fuente: Warmer Bulletin – agosto 2004
(dato obtenido de la “European Aluminium Association”)

1.4) ¿Porqué reciclar aluminio?

Reciclando el aluminio, se obtiene un ahorro del 95% de la energía necesaria para generar aluminio desde material virgen. La cantidad total de energía necesaria para generar aluminio a partir de bauxita es de aproximadamente 180 GJ/tonelada, mientras que el requerimiento total a partir de residuos de aluminio es de 8 GJ/tonelada (SAEFL - Swiss Agency for Environment, Forests and Landscape, 1998)

Reciclar 1 kg de aluminio ahorra:

  • 8 quilogramos de bauxita
  • 4 quilogramos de productos químicos
  • 14 kW de electricidad

Este material es de los que presenta mayores ventajas en su reciclaje.

A nivel mundial el consumo de latas es muy alto. Al reciclar este material se genera una importante conciencia social y es sencillo transmitir el mensaje a la población.

Hoy en día el reciclaje de latas de aluminio es toda una industria con una gran generación de empleo.

Actualmente, donde los problemas asociados a la generación de energía se han vuelto tan acusiantes en todo el mundo, lograr disminuir el consumo energético en la producción de cualquier material sea vuelto fundamental. Esto implica beneficios no solo a nivel país si no también a nivel global, tanto por el ahorro de divisas como por los aspectos ambientales relacionados a la generación de energía.

1.5) Barreras al reciclaje

Los principales problemas radican en la presencia de contaminantes orgánicos como restos de comidas o por la presencia de otros metales como el hierro. Al fundirse el aluminio los restos orgánicos no generan grandes inconvenientes y los metales como el hierro pueden separarse facilmente mediante el uso de electroimanes o similares.

Dado que se trata de un material muy liviano y que su venta es por peso, algunos depósitos suelen esconder dentro de las balas de aluminio otros metales, de modo de obtener mayores ganancias.

1.6) Situación en Uruguay

No se producen latas de aluminio en el Uruguay siendo importadas fundamentalmente de Brasil, Argentina y Estados Unidos.

Sin embargo existen algunas industrias que trabajan con aluminio para construir elementos para el área de construcción o algún tipo de empaque.

El Centro Uruguay Independiente viene llevando adelante una campaña de recolección de latas llamado “Prolata” desde el año 1996. Esta campaña se basa en el apoyo de la población que debe separar las latas y trasladarlas a come-latas para su posterior almacenamiento y exportación a Brasil para su reciclaje. Cabe señalar que la población uruguaya no acostumbra consumir bebidas en latas de aluminio, por lo tanto, el reciclaje de estas latas no es una actividad muy favorable.

A través de la campaña Prolata, se han recolectado las siguientes cantidades:

Año Kg de latas recolectadas
1996 4616
1997 3706
1998 4030
1999 1930
2000 4850
2001 4660
2002 5610
2003 4210
Fuente: Centro Uruguay Independiente, responsable
de la campaña de recolección de latas - Prolata

Por otra parte, los clasificadores se dedican a recolectar aquellos restos de residuos urbanos de aluminio, ya que es uno de los materiales que mejor se pagan pero se encuentran con mayor dificultad. Luego, estos residuos son vendidos a depósitos para su posterior venta a la industria recicladora.

Respecto a los demás metales no ferrosos como bronce y cobre, estos materiales suelen re venderse por los clasificadores en ferias por tratarse en general de objetos de valor (como jarrones, decoraciones, etc). Sin embargo, es común que se obtengan cables con estos metales de forma ilegal para poder vender estos materiales. Se suelen quemar a cielo abierto los cables para eliminar el plástico aislante (actividad altamente contaminante) de modo de obtener simplemente el cobre existente en su interior.


Con la colaboración de LKSur

 
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